«La culpa no se resuelve. Se acepta o se recae.»
Tras un suceso traumático irreversible, el sujeto cae en una negación absoluta. El Relapse Protocol reconstruye en su memoria profunda la noche del hecho y lo obliga a recorrerla en un bucle que no lo dejará despertar hasta tolerar la verdad.
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Un marco neuropsiquiátrico que funde la narrativa psicológica con la tensión analógica.
«Hay sujetos que, tras un suceso traumático irreversible, caen en una catatonia o en una negación absoluta. El Relapse Protocol recrea en la memoria profunda del sujeto el lugar y la noche del suceso, y lo obliga a recorrerlos hasta que los atraviese sin romper la secuencia clínica.»
Lo que el sujeto experimenta es el recuerdo puro, no el laboratorio clínico. La casa familiar, el pasillo en bucle, la lluvia incesante, la radio con estática y la figura que acecha son reconstrucciones de una memoria fracturada.
La clínica aparece solo en los bordes del experimento: el título de cada sesión, la pantalla de recaída cognitiva cuando se rehúye la verdad, y el cierre cuando el recuerdo finalmente lo libera.
Una llamada nocturna desatendida desencadena la secuencia. El primer acto clínico de aceptación consiste en levantar el auricular y colgarlo tras sonar.
No hay niveles dispersos. Hay un entorno único que el jugador aprende al detalle y que, vuelta tras vuelta, comienza a traicionarlo de forma imperceptible y aterradora. Cada cambio se vuelve visible porque la memoria ya conoce la arquitectura previa.
Quedarse quieto no es un refugio. La sesión se degrada por sí sola: la tensión sube, la iluminación fallece y la atmósfera se pudre si el sujeto no avanza.
Lo que persigue al sujeto no se explica: se sugiere con sonidos al costado y sombras en el rabillo del ojo. Cuando por fin se pone enfrente, hay una sola forma de no perder la vuelta, y la casa no la dice.
Los pasos para escapar no son acertijos tradicionales: son actos simbólicos de aceptación clínica (atender lo que no se atendió, no huir, mirar el reloj en la oscuridad).
Inmersión diegética total. La historia se reconstruye a través de la radio, el teléfono, los papeles manuscritos y las fotografías rascadas en las paredes.
El mismo modelo que hay dentro del juego, tal cual entra al motor.
Suena a las tres y treinta y tres. Es lo primero que la casa pide, y lo primero que el padre no atendió.
Arrastrá con el ratón o el dedo para girarlo.
Cada sesión recrea un recuerdo traumático distinto, profundizando en lo que sucedió aquella noche.
Una casa de noche bajo una tormenta interminable. El pasillo en L se repite: cruzar la puerta del fondo devuelve al inicio en una sala de hormigón. Cada vuelta abre una habitación adicional (el estudio, el living, la cocina, el dormitorio) revelando fragmentos de una llamada a las 3:33 que nunca fue atendida y una ventana pintada de negro.
El pasillo estéril y desolado de un hospital de madrugada. El bucle se articula entre la sala de espera vacía, el pasillo de boxes médicos y el ascensor. Aquí la culpa adquiere otra forma: una camilla que se mueve exclusivamente mientras el sujeto la mira fijamente de frente.
Un tramo de autopista bajo el aguacero. El mismo kilómetro y puente en bucle. La culpa son los faros de un vehículo que solo se aproximan si se los mira por el espejo retrovisor.
Un patio de juegos escolar desierto a plena luz de día. El recreo que nunca termina. Una pequeña silueta que desaparece al mirarla de frente.
La misma casa de la primera sesión, pero iluminada por el sol de la tarde y llena de cajas de mudanza. Sin bucles, sin figura. La despedida y aceptación final.
Capturas directas del motor Unity URP que documentan las distintas etapas del protocolo.
Mecánicas minimalistas sin armas ni combate. Solo movimiento, atención y tolerancia al terror.
Cada vez que el sujeto rompe una de las reglas clínicas, el sistema registra una recaída cognitiva. Las reglas no están escritas en ninguna parte: se aprenden perdiendo, y cada recaída deja su marca en el expediente.
Relapse Protocol es una experiencia de terror psicológico argentino en desarrollo activo con Unity. Sigue el proyecto en itch.io para enterarte del lanzamiento de la primera sesión jugable.
The first session is playable now: in your browser, or the full demo as a download for Windows, on itch.io.